MI HISTORIA
Donde la ingeniería se encuentra con el corazón, y la ciencia se convierte en esperanza. Si me preguntas cómo llegué aquí, te diré que mi camino no fue lineal, pero cada paso tuvo un propósito.
Soy Alex Figueroa, ingeniero biomédico de formación, pero, sobre todo, un apasionado por transformar vidas.
Pasé una década inmerso en el mundo hospitalario, donde aprendí que la tecnología y la medicina pueden salvar vidas, pero también descubrí que hay heridas que no se ven en los rayos X ni en los monitores: las emocionales.
Hace nueve años, junto con mi esposa, decidimos dar un giro radical a nuestra vida profesional y fundamos Centro Amellali, un espacio que se ha convertido en un refugio para niños y adolescentes. Aquí, no solo atendemos síntomas; acompañamos, escuchamos y guiamos.
Nuestro enfoque es integral, porque sabemos que el bienestar de un niño no se construye en solitario, sino con la participación activa de su familia. En Amellali, utilizamos herramientas terapéuticas innovadoras que no solo ayudan a superar dificultades, sino que también potencian habilidades cognitivas y emocionales.
Porque creemos que cada niño y adolescente tiene un potencial único, y nuestro trabajo es ayudarlos a descubrirlo, a creer en sí mismos y a construir una autoestima inquebrantable. Pero nuestro compromiso va más allá de las paredes del centro.
Sabemos que el acoso y el bullying son realidades que afectan a miles de niños y jóvenes, especialmente en el ámbito educativo.
Por eso, nos unimos a Stop Bullying World, porque creemos en la prevención, en la intervención y, sobre todo, en la educación como herramientas para erradicar este mal.
Para mí, ser parte de este movimiento no es solo una labor profesional; es una misión de vida.
Porque cada niño que logra superar el acoso, cada familia que recupera la armonía, y cada joven que descubre su valor, es una victoria que nos impulsa a seguir adelante.
Así que, si me preguntas quién soy, te diré que soy Alex Figueroa: un ingeniero que encontró su verdadera vocación en el acompañamiento emocional, un esposo que construyó un sueño junto a su pareja, y un aliado en la lucha contra el bullying.
Porque estoy convencido de que, juntos, podemos crear un mundo donde los niños crezcan seguros, respetados y llenos de confianza en sí mismos. ¿Listos para ser parte de este cambio? 🌟





